jueves, agosto 10, 2006

Te echo de menos

La verdad es que no quería escribir este post, además después de escribir sobre Luís iba a convertir mi espacio en un lugar para ponerse triste y de verdad que no quiero eso.

Pero no lo puedo evitar. Yo siempre escribo sobre lo que pienso, lo que me ocurre, y hoy no puedo pensar en otra cosa; mañana hacen dos años que se murió mi padre.

Dos años ya, como pasa el tiempo. A mi me parece que fue ayer cuando estaba en Alicante con él en la piscina, discutiendo para variar. Pero no, ya han pasado dos largos años en los que no he dejado de pensar en él en ni un solo momento.

Cuando me decían que con el tiempo se me iría pasando, que al final me acostumbraría yo les miraba pensando “estos no saben lo que dicen, seguro que es porque a ellos no les ha pasado, ¿cómo se me va a pasar?,...”, pero no, tenían razón, ya me he acostumbrado a vivir con ello. Mejor dicho, me estoy acostumbrando, porque todavía hoy de vez en cuando, cuando tengo alguna buena noticia o cuando necesito ayuda de algún tipo, saco el móvil y le doy a la “P” para llamar, pero no, ya no esta “Papi”, ya no le puedo llamar…

No puedo pensar en todo lo que mi padre se va a perder, en todos los momentos de mi vida en los que siempre había estado seguro que estaría, no va a estar: no me va a ver graduarme (con la ilusión que le haría), no le voy a poder contar mi primer trabajo, ni va a conocer a mis novias, ni vendrá a mi boda, ni será el padrino de mi hermana, ni podrá malcriar a sus nietos, ni….

Todavía hoy muchas veces siento que me tambaleo, que me falta una pata en la que apoyarme, y me parece que me voy a caer. Afortunadamente también llegan personas nuevas a tu vida y te puedes empezar a apoyar sobre ellas, y evitan que te caigas.

Y de vez en cuando me agobio, como hoy, y busco a alguien a quien hablarle para desahogarme, pero claro, aquí en Chile no hay nadie, así que por eso me he decidido a escribir aquí. Lo necesitaba.

Solo os quiero pedir una cosa, por favor no me comentéis este post. No quiero ningún mensaje de ánimo ni nada, de verdad. Solo necesitaba desahogarme, no quiero darle pena a nadie.

Espero que si mi padre me está viendo, este orgulloso de mí. Lo estoy haciendo lo mejor que puedo.

Papi, te quiero, te echo de menos.

No hay comentarios.: